miércoles, febrero 08, 2006



NOVEDAD EDITORIAL


Francisco SOTO ALFARO, “Manuales escolares de primera enseñanza editados en Navarra de 1800 a 1912”. Prólogo de Reyes Berruezo Albéniz, Madrid, UNED, Serie “Proyecto MANES”, 2005, 438 pp., ISBN 84-362-5155-5.

Este es ya el volumen 12 de la Serie “Proyecto MANES”, que la UNED dedica a la publicación de investigaciones sobre los manuales escolares. El libro de Francisco Soto es un estudio exhaustivo, de carácter regional, que ofrece interesantes posibilidades para avanzar en el conocimiento de la características específicas de la producción editorial en distintos lugares de España, la cual pudo florecer hasta que la especialización empresarial, la innovación tecnológica de la industria gráfica y el crecimiento de las grandes editoriales nacionales fueron acabando con la producción local. A través del estudio del caso de Navarra, el libro sugiere igualmente cuestiones relevantes para un estudio comparativo con otras comunidades españolas.
Según se desprende de la investigación de Soto Alfaro, los textos escolares que se editaron en Navarra en el periodo de estudio fueron escritos mayoritariamente por maestros perpetuadores de las prácticas artesanales de enseñanza, nada receptivos a las innovaciones pedagógicas y conservadores desde el punto de vista político. No es casual, por tanto, que prevaleciera el género catecismo y sus derivados, y que los manuales navarros más usados fueran los de Historia Sagrada y doctrina cristiana, junto a los de aritmética y lectura, que constituían las áreas fundamentales del curriculum de la enseñanza primaria. Aunque los únicos manuales editados en vascuence serían los catecismos, el movimiento de reivindicación foral y de la lengua vernácula producido en Navarra a partir de 1874, y sobre todo desde 1893 (la “Gamazada”), coincidió con una de las etapas de mayor producción editorial e influyó en los contenidos de los manuales, sobre todo los de Historia y Geografía que trataban sobre Navarra o, al menos, incluían un apéndice sobre ella. Este movimiento propició que los libros escolares incluyeran algunos de los mitos fundacionales del reino y de los fueros, participando así en la gestación de la identidad colectiva navarra. En general, resulta muy significativo que aunque la educación no formó parte de los temas legislados en los Fueros de 1841, en Navarra se siguieran aplicando a lo largo del siglo XIX algunas disposiciones del reglamento foral de 1831, y que el libro de lectura único editado en 1833 por la Junta Superior de Educación de Navarra, tuviera una vida muy larga y se siguiera utilizando en las escuelas hasta finales del siglo.
Al final de la obra se incluyen valiosos apéndices que recogen los manuales escolares navarros, ordenados por orden cronológico y por autores, así como las reseñas biográficas de sus autores y los datos más relevantes de las distintas editoriales de Navarra que publicaron textos escolares en la época de estudio.

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